#18

quisiera destruir estas ataduras. lo metálico me es nauseabundo, mientras me olvido de cómo huelen las flores, y el aire. la penumbra del pasado provoca saltos temporales en el presente. donde mañana es lo único.
de todos modos, aquí y ahora, concentrándome en lo más pulcro que encuentro entre la suciedad, sólo encuentro surcos que me llevan a melodías grises, y a recuerdos que no me permiten visualizar nada de lo que pasó ni el porqué de estar así. soy sucia, estoy gris, y sola, el viento me desproteje como nunca, pero el despertar levita una mañana inmensamente verde, en la que estoy tranquila, recostada con el pelo suelto, y con las manos cuidadas, la mañana no termina, porque la noche no existe, salvo en los ojos de los que no pueden ver.

#17

adentro.
las paredes húmedas del cuarto son mi único alimento.
las manos heridas están impregnadas del salitre que me sostiene.
lo real contagia. la mente se esconde en las esquinas de esta habitación azul.
desnuda. saboreo del recuerdo un poco, e invento lugares nuevos donde encontrar la razón.
anhelo. siempre tan azul.
quisiera reconocerme. a veces me pierdo entre la desnudez. el cuerpo me evita. pero el alma sucumbe, y florece. entonces siempre es primavera.